4 de abril de 2025
Kenan Kodro en un partido del Fehervar.

El hijo de Meho Kodro: Kenan Kodro

Kenan Kodro celebrando un gol en un partido del Fehervar.
Kenan Kodro celebrando un gol con el Fehervar – Foto de scsport.ba

El apellido Kodro formaba parte de la banda sonora de los carruseles de todas las radios. Se convirtió en goleador en ídolo de la Real Sociedad. Su gran trabajo en Donosti le valió para dar el salto al FC Barcelona, para después perforar redes en Tenerife. Un jugador muy goloso para la Liga Fantástica Marca. Tan a gusto estaba en San Sebastián, que la saga de los Kodro se desarrolló en la ciudad. En agosto de 1993 nacía el hijo de Meho Kodro: Kenan.

La nostalgia es peligrosa. Cuando tenemos asociado un futbolista con nuestra infancia, al que le sumamos un naming sublime y recuerdos de muchos goles, al ver en la élite a sus vástagos nos venimos arriba. Nos obsesionamos con el hijo. Queremos que convierta en inmortal al original, y peor aún, buscamos la inmortalidad para nosotros mismos. Eso pasó en un momento determinado con Kenan Kodro.

Formado en la cantera de la Real Sociedad, empezamos a saber de él cuanto fichó por Osasuna. En Pamplona hizo algún que otro gol y como era un chaval, se alimentaba la leyenda. Pero en el fútbol alemán se la pegó. Volvió al fútbol español, y aunque le imaginábamos blanquiazul como su padre, fichó por el Athletic. De nuevo se la pegó. Bueno, otra oportunidad: Real Valladolid. Por lo que sea, se la pegó otra vez.

Perdimos la esperanza. Kenan Kodró dejó de estar en nuestras plegarias. Ya sólo había un Kodro: Meho The original. Pero que sorpresas nos trae la vida. De repente aparece una entrevista a Kenan Kodro en la revista Panenka y vuelve la ilusión. Por lo visto hizo las maletas y acabó en Hungría, paraíso del Gulasch y de los Kurtos. Firmó por el Fehérvár y los goles se le empezaron a caer de los bolsillos.

Probablemente no os suene el nombre del club, pero como sois buenos nostálgicos de lo ochentero, deciros que el Fehérvár se llamaba antiguamente Videoton. Aquel equipo húngaro llegó a una final de la Copa de la UEFA en 1985, cayendo ante el Real Madrid de la Quinta del Buitre en una final a ida y vuelta (con victoria húngara en el Bernabéu). Pues en el mítico Videoton, Kenan se convirtió en una estrella.

Tanto es así que el Ferencváros, el equipo más potente de Hungría, se gastó las perras para fichar al goleador hispano bosnio. Y se la pegó. Desde el club le pillaron unos billetes y le mandaron a jugar al Gaziantep FK turco. Según Transfermarkt, veinte partidos entre liga y copa que le hacen sumar siete goles. A sus 31 años, las esperanzas se diluyen. Querido Kenan Kodro, te juro que hicimos todo lo posible.

Kenan Kodro en un partido del Fehervar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *